Obras que nacen desde la intuición y el alma

Mi historia

Soy Maru Flores, artista que pinta desde la intuición y la emoción.

Todo comenzó a partir de un quiebre profundo en mi vida personal y profesional. Durante años me he desempeñado en un entorno que exige control, lógica y rigor absoluto. Sin embargo, hubo un momento en el que esa estructura dejó de ser suficiente y necesité un espacio distinto para procesar, comprender y reconstruirme.

La pintura apareció entonces como un territorio inesperado. El lienzo se convirtió en un lugar donde no había estrategias, expedientes ni respuestas correctas: solo intuición, materia y silencio. Ese primer acercamiento marcó un antes y un después. No fue un pasatiempo ni una distracción, sino un verdadero punto de inflexión, un breakthrough que transformó mi manera de habitarme y de mirar el mundo.

Proceso creativo

Trabajo principalmente con acrílicos y espátulas, construyendo capas de color y textura sin boceto previo. El proceso es intuitivo y físico: dejo que cada trazo surja de manera orgánica, permitiendo que la materia guíe el ritmo y la dirección de la obra. La textura no es un recurso estético, sino un lenguaje que guarda memoria y emoción.

Inspiración diaria

Mi inspiración nace de la experiencia cotidiana, del contraste entre el orden y el caos, de la exigencia racional de mi profesión jurídica y la libertad absoluta que encuentro en el acto de pintar. Creo en el arte como un espacio honesto, donde es posible soltar el control y permitir que lo esencial emerja.

Este proyecto es el resultado de ese diálogo constante entre dos mundos aparentemente opuestos, pero profundamente complementarios.

Obras

Cada obra es el resultado de un proceso íntimo y no lineal. No busco representar imágenes concretas, sino capturar estados emocionales, tensiones internas y momentos de tránsito. Mis lienzos hablan de fracturas, capas, pausas y reconstrucciones; de aquello que se rompe y, precisamente por eso, se vuelve más auténtico.